Las cofradías eran asociaciones laicas con componente religioso dedicadas a la devoción, la caridad y la ayuda mutua. Crecieron desde el siglo XII con el desarrollo urbano y, en Cataluña, se consolidaron en el siglo XIII. Aunque tenían un carácter principalmente religioso, también desempeñaban una función social y asistencial dentro de la comunidad.
El estudio de la cofradía del Santo Espíritu de Agramunt permite conocer con detalle el funcionamiento de estas instituciones y su papel en la sociedad medieval. Era una organización estructurada, con normas propias, reuniones periódicas y órganos de gobierno como los mayorales, y disponía de recursos procedentes de cuotas, donaciones y legados. Esto le permitía actuar como una entidad con personalidad jurídica, gestionando bienes, propiedades y actividades tanto religiosas como asistenciales.
Además, su documentación ofrece una visión amplia de la sociedad de Agramunt en los siglos XIII y XIV: identifica a las familias influyentes y su mecenazgo religioso, muestra la estrecha relación con la iglesia de Santa María y aporta información sobre la organización urbana y el territorio. Así, la cofradía se convierte en una fuente clave para comprender la vida religiosa, social, económica y cotidiana del Agramunt medieval.


